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	<title>Revista Mantis</title>
	<link>http://www.diogenes-editorial.com/wp</link>
	<description>revista digital de arte, ideas y cultura</description>
	<pubDate>Fri, 13 Aug 2010 13:56:04 +0000</pubDate>
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	<language>en</language>
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		<title>Pasión Bahamonde</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Aug 2010 18:17:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Artes Visuales]]></category>

		<category><![CDATA[diseño]]></category>

		<category><![CDATA[fotografía]]></category>

		<category><![CDATA[gastronomía]]></category>

		<category><![CDATA[José Bahamonde]]></category>

		<category><![CDATA[mendoza]]></category>

		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Alejandro Crimi

José Bahamonde (39) nació en Mendoza, Argentina. Estudió inglés en Estados Unidos, obtuvo en Chile la licenciatura en Publicidad y Marketing, se posgraduó en Marketing de Servicios y cursó algunos años de abogacía. También es experto en diseño y un importante referente de la gastronomía (su restaurante La Sal, en Mendoza, dejó huellas). [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left"><em>Por Alejandro Crimi</em></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/p1050499.JPG" title="Jose Bahamonde"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/p1050499.JPG" alt="Jose Bahamonde" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/p1050499.JPG" title="Jose Bahamonde"></a><strong>José Bahamonde</strong> (39) nació en Mendoza, Argentina. Estudió inglés en Estados Unidos, obtuvo en Chile la licenciatura en Publicidad y Marketing, se posgraduó en Marketing de Servicios y cursó algunos años de abogacía. También es experto en diseño y un importante referente de la gastronomía (su restaurante La Sal, en Mendoza, dejó huellas). Escribe poesía, baila sin improvisar flamenco y tango, y literalmente viaja por todo el mundo. A todo lo que hace, Bahamonde le imprime su sello personal. Amante del humor, puede fluir desde el chiste ingenuo a la broma ácida. Suele ser exigente, individualista, sibarita, seductor, hedonista e irreverente. Se comenta que no resulta muy conveniente hacerlo enojar y que cultiva la amistad como pocos.</p>
<p style="text-align: left">Durante la primavera del 2010 pasó por Barcelona, y lo acompañamos a Colliure, un maravilloso pueblo costero del sur de Francia, donde expuso otra de sus pasiones: la fotografía. Fue así que le propusimos desarrollar algunos conceptos en palabras y otros en imágenes. El resultado es el que sigue (hacer click sobre las fotos):</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-2.jpg" title="Jose 2"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-2.thumbnail.jpg" alt="Jose 2" /></a>    <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-3.jpg" title="Jose 3"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-3.thumbnail.jpg" alt="Jose 3" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-3.jpg" title="Jose 3"></a><strong>1- El Disparo. El Momento. La Filosofía.</strong></p>
<p style="text-align: left">Al disparo llego sintiendo la mayoría de las veces y pensando algunas otras. El disparo es el momento de la pausa, del silencio, de cortar la linealidad del tiempo.Yo habitualmente siento las fotos, lo que veo me obliga a disparar. Ahora si, lo importante es el proceso para llegar ahí, lo interesante es develar cómo se llega a esa obligación por disparar. Cada ser humano pone en sus expresiones, su historia, sus creencias, sus emociones, sus modelos, es decir en cada percepción se juega la forma particular de ver el mundo. En la selección de una imagen se juega una estética de la vida. Una lectura del pasado, del ahora y del porvenir que luego se decide detener en una foto. Cuando disparo siento que estoy venciendo al tiempo, que queda en mi máquina una burbuja que describe mi forma de sentir en ese preciso momento como un fragmento del universo detenido. Y de ahí se disparan luego, cientos de evocaciones y lecturas.</p>
<p style="text-align: left">La fotografía para mi es la relación del momento emotivo del autor y su sistema de creencias, con un contexto determinado y sus elementos físicos con la coyuntura del tiempo. Si hacemos la prueba de invitar a 10 personas con la idea y la voluntad de sacar fotos en una calle, sin dudas lograremos experiencias tan diferentes como personas hayan participado. Uno hará hincapié en lo humano en relación con su entorno, otro en la arquitectura, otro quizás en los colores, otro en la vida y otro en la muerte, etc.</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-9.JPG" title="Jose 9"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-9.thumbnail.JPG" alt="Jose 9" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-9.JPG" title="Jose 9"></a><strong>2- Preparación. Espontaneidad.</strong></p>
<p style="text-align: left">Si decido sacar una foto que relacione un dintel super antiguo con una mujer vestida muy moderna y su perro que mira en sentido contrario, estoy jugando con mi ironía sobre el pasado, el presente y el porvenir. Es precisamente esto lo que busco en la fotografía, relaciones de elementos que se dan espontáneamente en un contexto accidental. No me gusta la fotografía preconcebida buscando privilegiar lo técnico, controlar el medio porque no soy amigo de la perfección. Aproximarse a la perfección atenta casi siempre con la espontaneidad. El mundo ha evolucionado más desde los defectos, las imperfecciones y los actos fallidos que desde los excesos técnicos por buscar la perfección. La técnica deben ser los dos primeros escalones para mirar por la ventana de la espontaneidad.</p>
<p style="text-align: left">La exaltación de lo técnico y preconcebido, supone un intento racional de controlar el mundo, la espontaneidad una forma emotiva de encontrar belleza en el fluir de ese mundo incontrolable.</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-1.JPG" title="Jose 1"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-1.thumbnail.JPG" alt="Jose 1" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-1.JPG" title="Jose 1"></a><strong>3- Análogo versus digital. Autor.</strong></p>
<p style="text-align: left">No debería ser una disputa, sino ser vistas como alternativas. Definitivamente siento en la fotografía digital una democratización de las posibilidades expresivas, más gente puede acceder a buenas máquinas y hoy ya no es un trabajo complejo y laberíntico el sacar fotos con buena calidad. Esto es para mi, un avance para la expresividad humana, una consecución de la libertad, ¿no es acaso esto el fundamente del arte?</p>
<p style="text-align: left">En muchas disciplinas y oficios artísticos se han mantenido posiciones rígidas y oscuras apoyadas en la dificultad de acceso a los elementos, o en la dificultad técnica de la resolución de la obra. Hoy eso es cosa del pasado, existen tantos fotógrafos como cámaras. Esto lo digo por mi poca identificación con los rótulos, no creo en los artistas en el sentido que muchos artistas lo creen. No tengo en mi cabeza la existencia de un artistómetro que mide quién y dónde se es más artista que otro. Pueden haber criterios pero siempre se llega a lo mismo, a un sistema de creencias que todo lo matiza. El ego es el principal enemigo a vencer y la libertad la gran bandera&#8230;</p>
<p style="text-align: left">Lo digital supone una evolución en cuánto a las posibilidades de expresión, no en el espíritu de la fotografía, ¿quién puede decir que una foto con la mejor cámara digital lo conmueva más que un desnudo blanco y negro en Paris de los años 40?</p>
<p style="text-align: left">En mi caso, saco con digital, es más cómodo y me siento más libre, es más inmediato porque soy ansioso y tengo varias analógicas para hacer ejercicios creativos y explorar otras cosas, no es una lucha, son alternativas que se suman y yo las disfruto.</p>
<p style="text-align: left">El automóvil no supone un detractor del caballo, significó una evolución que redefinió al caballo con nuevas alternativas de uso relacionadas con otros momentos. Desde el cambio los usos cambian radicalmente, ya casi nadie viaja con una analógica solamente, pero las cosas no mueren, muere su uso habitual y resucitan en  nuevas formas, nuevos usos, nuevas motivaciones&#8230;</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-5.jpg" title="Jose 5"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-5.thumbnail.jpg" alt="Jose 5" /></a>   <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-4.jpg" title="Jose 4"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-4.thumbnail.jpg" alt="Jose 4" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-4.jpg" title="Jose 4"></a><strong>4- Qué busco en una foto.</strong></p>
<p style="text-align: left">En una foto busco exponer mi identidad, mostrarme y ocultarme, jugar&#8230; Esta es mi forma de ver el mundo, muchas veces soy irónico, muchas contestatario y crítico, algunas veces sensual, otras emotivo, algunas humorístico y desenfadado eso si, siempre en el marco de mi visión estética.</p>
<p style="text-align: left">La gran obra de un ser humano es diseñar su vida, para eso hay que trabajar en la propia libertad. Mi camino es ser feliz expresándome con pasión, conociendo diferentes herramientas para ser feliz. La vida de un ser humano gris probablemente pueda mostrarse en 10 fotos sin mucha gracia.</p>
<p style="text-align: left">Mi forma de entender la vida es llegar al final del camino con cientos de buenas fotos que reflejen momentos de conciencia y disfrute pleno.</p>
<p style="text-align: left">Mi filosofía es encontrar una ética en la estética, hacer las cosas según mi concepción de belleza. Si esto le llega a alguien, si una persona se emociona con mis fotos, soy simplemente feliz&#8230;</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-6.JPG" title="Jose 6"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-6.thumbnail.JPG" alt="Jose 6" /></a>   <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-7.jpg" title="Jose 7"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-7.thumbnail.jpg" alt="Jose 7" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-7.jpg" title="Jose 7"></a><strong>5- Colliure.</strong></p>
<p style="text-align: left">Tremenda ironía late en este pueblo de cielo y mar esperanzado maldito de belleza y en sus calles, la muerte en la tumba de Machado.</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-10.JPG" title="Jose 10"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-10.thumbnail.JPG" alt="Jose 10" /></a>   <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-8.JPG" title="Jose 8"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/jose-8.thumbnail.JPG" alt="Jose 8" /></a></p>
<p style="text-align: left"> &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left">Y de postre, un poema:</p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left"><strong><font color="#FF0000" class="Apple-style-span">No creo</font></strong></p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left">No creo en el dolor como costumbre</p>
<p style="text-align: left">No creo en el amor del ignorante</p>
<p style="text-align: left">No creo en la paciencia por paciencia</p>
<p style="text-align: left">No creo en la belleza maquillada</p>
<p style="text-align: left">No creo en los caminos que conducen siempre a Roma</p>
<p style="text-align: left">No creo en los choferes de las bodas</p>
<p style="text-align: left">No creo en mis recuerdos más antiguos</p>
<p style="text-align: left">No creo en las mujeres cotidianas</p>
<p style="text-align: left">No creo en las lágrimas opacas</p>
<p style="text-align: left">No creo en los mapas de la vida</p>
<p style="text-align: left">No creo en las cirujías de la historia</p>
<p style="text-align: left">No creo en las bocas sin palabras</p>
<p style="text-align: left">No creo en el dios de los domingos</p>
<p style="text-align: left">No creo en las verdades que lastiman</p>
<p style="text-align: left">No creo en los amores imposibles</p>
<p style="text-align: left">No creo en los poetas de vanguardia</p>
<p style="text-align: left">No creo en la risa de la hiena</p>
<p style="text-align: left">No creo en la justicia de los jueces</p>
<p style="text-align: left">Creo en la libertad que se respira</p>
<p style="text-align: left">Y se camufla en el nombre de la nada.</p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left"><em><font color="#00FF00" class="Apple-style-span">Jose Bahamonde </font></em></p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/img_1656.JPG" title="Jose retrato2"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/img_1656.JPG" alt="Jose retrato2" /></a></p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/img_1656.JPG" title="Jose retrato2"></a><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/img_1660.JPG" title="Jose retrato3"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/08/img_1660.JPG" alt="Jose retrato3" /></a></p>
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		<title>La vida</title>
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		<pubDate>Thu, 25 Mar 2010 16:36:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<category><![CDATA[Alejandro Crimi]]></category>

		<category><![CDATA[muerte]]></category>

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		<category><![CDATA[vida]]></category>

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Por Alejandro Crimi



Resulta que un día, unas manos intrusas nos sacan de un tirón del vientre de la mujer donde estábamos tan calentitos, empezamos a respirar y buscamos una teta. Se dice que, con leves sutilezas, todos comenzamos más o menos así.
Aparecemos de repente en diversos lugares, al pie de una montaña o cerca del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<ul>
<li style="text-align: left">Por <strong>Alejandro Crimi</strong></li>
</ul>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/soledad.jpg" title="Soledad"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/soledad.jpg" alt="Soledad" /></a></p>
<ul>
<li style="text-align: left">Resulta que un día, unas manos intrusas nos sacan de un tirón del vientre de la mujer donde estábamos tan calentitos, empezamos a respirar y buscamos una teta. Se dice que, con leves sutilezas, todos comenzamos más o menos así.</li>
<li style="text-align: left">Aparecemos de repente en diversos lugares, al pie de una montaña o cerca del mar, en grandes ciudades o en villas; y se hacen cargo de nosotros gente que finge destreza en el conocimiento de las variables que atraviesan al ser humano. Esa gente se divide, generalmente, en padres y madres, y pueden presentar características muy distintas. Por ejemplo, suelen tener diferentes condiciones físicas y genéticas (blancos, mestizos o negros), o económicas (pobres, medios o ricos). También los hay inseguros e ignorantes (xenófobos, fascistas, etc.), sensibles e intuitivos (artistas, trabajadores, científicos), o ladrones (empresarios, o incluso sujetos armados o enmascarados que roban almacenes y otros comercios).</li>
<li style="text-align: left">Lo cierto es que a partir a ese momento comenzamos una carrera con vallas y otros obstáculos que finaliza cuando perdemos el equilibrio, caemos y permitimos el ingreso a nuestros cuerpos a distintas especies de gusanos, generalmente pertenecientes al orden de los dípteros. Se dice que, con leves sutilezas, todos terminamos más o menos así.</li>
<li style="text-align: left">Resumiendo: entre el principio y el fin, sólo existe la carrera. O más precisamente la vida. Un tiempo y un espacio donde nos alimentamos y procreamos; una tensión entre el deseo reprimido y liberado. Una obra de arte que puede emocionar a alguien o pasar inadvertida.</li>
</ul>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<blockquote class="webkit-indent-blockquote" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 40px; border-width: initial; border-color: initial; border-style: none; padding: 0px"></blockquote>
<pre></pre>
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		<title>Recuerdos y caminos. De Roberto Chediack</title>
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		<pubDate>Thu, 25 Mar 2010 16:22:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[ 

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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left"> <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/turco-chediack.JPG" title="Roberto Turco Chediack"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/turco-chediack.thumbnail.JPG" alt="Roberto Turco Chediack" /></a></p>
<ul>
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		<title>&#8220;Jorge Contreras, peregrino de las arenas&#8221;. Alejandro Crimi</title>
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		<pubDate>Thu, 25 Mar 2010 14:54:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left"><font class="Apple-style-span" face="'Trebuchet MS', Tahoma, Verdana, sans-serif" size="3"><span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; line-height: 23px"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/cumple-cura.JPG" title="Cumple Contreras"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/cumple-cura.JPG" alt="Cumple Contreras" /></a></span></font></p>
<ul>
<li style="text-align: left"><span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Tahoma, Verdana, sans-serif; line-height: 23px; font-size: 13px">Está disponible en pdf para bajar gratuitamente.<span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 20px; font-size: 16px"> </span></span></li>
<li style="text-align: left"><span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Tahoma, Verdana, sans-serif; line-height: 23px; font-size: 13px">1- Haz click en el título de la nota (se expande la entrada y se activa el pdf).</span></li>
<li style="text-align: left"><span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Tahoma, Verdana, sans-serif; line-height: 23px; font-size: 13px"> <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/?p=180#more-180" class="more-link">(more&#8230;)</a></p>
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		<title>Objetos perdidos: Sandro</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Mar 2010 12:56:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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		<category><![CDATA[recuerdo]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Roly Giménez
&#160;
 
Yo tendría diez años y vivía en Las Heras. Esa mañana apacible y soleada de 1975, jugaba con mi amigo en la vereda de su casa, perdiendo el tiempo como sólo pueden hacerlo los pibes a esa edad, si no están en la escuela. Parecía un día como cualquier otro, pero no; éste [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><em>Por Roly Giménez</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"> <a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/sandro2.jpg" title="Sandro"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2010/03/sandro2.jpg" alt="Sandro" /></a></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Yo tendría diez años y vivía en Las Heras. Esa mañana apacible y soleada de 1975, jugaba con mi amigo en la vereda de su casa, perdiendo el tiempo como sólo pueden hacerlo los pibes a esa edad, si no están en la escuela. Parecía un día como cualquier otro, pero no; éste sería distinto. La vecina de al lado, una señora gorda y entrada en años, había salido unos minutos antes para hacer las compras y nos había dado una noticia que nos dejó helados: Sandro, el de <em>Rosa, Rosa </em>y <em>Dame fuego</em>, vendría a almorzar a su casa. A ver si nos ponemos a tono: en aquel tiempo, mitad de los convulsionados años setenta, Sandro era casi el máximo ídolo que teníamos los argentinos. Digo casi porque del otro lado estaba Palito Ortega, que a esa altura hacía rato que era <em>El Rey</em> y, quizá, el más popular de todos. Uno a esa edad, si una señora que conocemos nos dice que Sandro viene a comer le creemos, qué tanto. Apenas me enteré salí corriendo a mi casa a decirle a mi mamá. La verdad, los recuerdos me traicionan y no sabría decir qué cara puso mi vieja cuando le conté la novedad. Supongo que no me creyó, es sabido que la gente a medida que crece se pone más escéptica. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Volví corriendo a la casa de mi amigo y nos pusimos a hacer guardia en la vereda, queríamos ver el momento exacto en que el ídolo bajaba del Torino. Porque seamos sinceros: en aquella época, si alguien era famosos y tenía plata, tenía que andar en Torino. Ojo, también estaba <st1:personname productid="la GTX" w:st="on">la GTX</st1:personname>, el Dodge Polara, <st1:personname productid="la Chevy" w:st="on">la Chevy</st1:personname> y el Falcon, que luego adquiriría un triste protagonismo con la dictadura. Pero el Toro era el Toro. La cuestión es que llegaba el mediodía y la ansiedad nos iba ganando. Mirábamos cada auto que pasaba y hacíamos apuestas a ver en cuál de ellos venía Sandro. Por supuesto, desechábamos los 4L, los Citroen y los Gordinis. Con más razón a los Izetas, esa especie de engendro de tres ruedas con una sola puerta que se abría hacia delante con volante y todo, popularmente llamados <em>Ratoncitos</em>. La vecina gorda cada tanto salía a comprar algo al almacén y nos preguntaba <em>¿Y, no llegó todavía?</em> Hoy, que ya estoy mucho más grande y la lectura me ha despabilado, sospecho que se cagaba de la risa por dentro. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Debo confesar antes de seguir que Sandro no era mi ídolo máximo. Creo que en aquellos años los niños escuchábamos la música que había en casa o la que pasaban por radio, no había otra alternativa. Y lo que había en casi todas las casas era un tocadiscos Winco o Ranser, con un montón de discos apilados al lado. Para escuchar música había que poner los simples en el aparato y encenderlo. El simple traía un solo tema de cada lado, si uno quería escuchar más canciones podía poner cinco o seis simples, uno arriba del otro, para que fueran cayendo de a uno. No más de esa cantidad, porque sino el propio peso hacía que cayeran todos los simples juntos, provocando la frustración del oyente. La otra alternativa era poner un <em>long play</em> o <em>LP</em>, que traía seis o siete temas por lado. En mi caso, los ídolos que tenía eran The Beatles en primer término, y luego seguían Carpenters, Camilo Sesto y The Shocking Blues, un grupo de soul rock que se había cansado de vender con <em>Venus</em> y <em>Nunca te cases con un ferroviario</em>, dos temazos de aquellos. De Sandro había, por supuesto. El que más me gustaba era el simple con <em>Este es mi amigo el puma</em> en el lado A. También estaban los long play de <em>Sótano Beat</em>, <em>Alta Tensión</em>, <em>Voltops</em> y <em>Música en Libertad</em>. Algunos de ellos, como detalle, remplazaban el color negro del vinilo por un multicolor sicodélico. ¿Y el rock nacional? Bien gracias, no existía, mejor dicho existía en <st1:personname productid="la Argentina" w:st="on">la Argentina</st1:personname> subterránea. Era casi imposible que Almendra, Sui Géneris o Pappo sonara en las radios, al punto que la gente común directamente desconocía la existencia de estos artistas. Eran tiempos distintos, de dos canales de TV, cuatro radios AM y dos FM. Después de eso, nada. Y eran tiempos duros, claro. Isabel no paraba de chillar por cadena nacional que no renunciaría, en Buenos Aires López Rega comandaba a la tenebrosa Triple A que salía en los <em>Grand Routier</em> (otra vez los Torinos) a cazar opositores. Los más chicos no entendíamos mucho de todo esto, al parecer había jóvenes muy malos que ponían bombas y militares muy buenos que vendrían a salvarnos del caos. Con el tiempo descubrimos que no era tan así la cosa. Y aquí en Mendoza no había Triple A pero había sucedáneos, como el Comando Pío XII, que al mando del Jefe de Policía Santuccione salía a exterminar homosexuales y prostitutas por las calles de la ciudad. Tan bien lo hacía que más tarde, con la llegada de los militares, fue confirmado en el cargo y cambió putos por subversivos. Eran tiempos duros, pero nosotros los niños no sabíamos. Con mi amigo sólo esperábamos que aquel mediodía Sandro bajara de un Torino para comer ravioles en la casa de nuestra vecina. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Pero algo pasó, porque el Gitano nunca llegó. Quizás tuvo otro compromiso, vaya uno a saber. Recordemos que ya era <em>Sandro de América</em> y tenía giras por todos lados. La verdad, no recuerdo cómo sucedió, pero a la hora de comer nos fuimos defraudados a nuestras casas. Supongo que convencidos por los argumentos convincentes de nuestras madres, que de esto sabían más. O tal vez nuestra vecina se apiadó de nosotros y nos avisó que Sandro se había comunicado con ella y no vendría a comer.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Nunca más tuve ocasión de encontrarme con el Gitano, fuimos creciendo cada uno por su lado. Yo terminé la primaria y entré a la secundaria, crecí, trabajé y tuve hijos. El siguió grabando discos, luego se fue recluyendo y terminó convirtiéndose en un mito viviente. El tiempo pasó por décadas dejando grandes vacíos, de esos imposibles de llenar. A mi amigo no lo ví más, se cambió de casa. A la vecina tampoco; supongo que ya habrá partido, no era un modelo de salud precisamente. Mi viejo se murió un día de mierda y mi vieja fue a encontrarlo muchos años después. Se llevaron mi infancia, mi adolescencia y un montón de cosas más. Incluso los olores tan particulares del mediodía en el barrio se fueron, ya no los percibo como antes. Sin embargo, al que cada tanto veo por la tele es a ese señor con panza y bata que cada cumpleaños sale a saludar a sus <em>nenas</em> y daría toda su fortuna por un poco más de aire en los pulmones.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt"><span lang="ES-MX">Y, cuando eso ocurre, la verdad es que no puedo dejar de sonreír. Me recuerda aquel día en que estuvimos a punto de conocernos.</span></p>
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		<title>¿Qué pasa?</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 18:58:16 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Documento fotográfico: Jean Jacques Chesneau, Ada Matus y Alicia Crimi discuten con preocupación, en el barrio de Gracia (Barcelona), las posibles causas de que el futbolista Lionel Messi haga goles en el Barça de Pep Guardiola y no en la Selección de Diego Maradona.

El músico francés Jean Jacques Chesneau sostuvo en la charla que el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Documento fotográfico: Jean Jacques Chesneau, Ada Matus y Alicia Crimi discuten con preocupación, en el barrio de Gracia (Barcelona), las posibles causas de que el futbolista Lionel Messi haga goles en el Barça de Pep Guardiola y no en la Selección de Diego Maradona.</p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/zappatistas-y-alicia.JPG" title="Zappatistas y Alicia"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/zappatistas-y-alicia.JPG" alt="Zappatistas y Alicia" /></a></p>
<p>El músico francés Jean Jacques Chesneau sostuvo en la charla que el problema sería equivalente a si el automovilista Fernando Alonso se pusiera a fabricar artesanalmente automóviles Renault de fórmula 1 para competir por el título del mundo. Por su lado, Ada Matus, artista residente en París e hija del legendario Oscar Matus (uno de los pioneros del Nuevo Cancionero), defendió la tesis de que Guardiola le hace todos los días cariñitos en la barriga al &#8220;Pulga&#8221;, en cambio el &#8220;Pelusa&#8221; lo trata con cierta frialdad. La profesora de literatura Alicia Crimi de Sayegh (Mendoza, Argentina), defendió la gestión del ex-astro Diego Maradona, y culpó de la baja eficiencia de Messi al matrimonio Kirchner: &#8220;Hay que cortar las rutas de todo el país y exigirle al gobierno la urgente implantación de una Ley que regule el amor por la camiseta de la Selección Argentina&#8221;.</p>
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		<title>Copia este libro. David Bravo</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 18:31:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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Está disponible en pdf para bajar gratuitamente.
David Bravo Bueno (20 de febrero de 1978, Sevilla) es un abogado especializado en derecho informático y especialmente en propiedad intelectual.
http://es.wikipedia.org/wiki/David_Bravo

David Bravo
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]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<ul>
<li style="text-align: left">Está disponible en pdf para bajar gratuitamente.</li>
<li style="text-align: left">David Bravo Bueno (20 de febrero de 1978, Sevilla) es un abogado especializado en derecho informático y especialmente en propiedad intelectual.</li>
<li style="text-align: left">http://es.wikipedia.org/wiki/David_Bravo</li>
<li style="text-align: left"><font color="#000000" class="Apple-style-span"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/david-bravo-bueno.jpg" title="David Bravo Bueno"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/david-bravo-bueno.thumbnail.jpg" alt="David Bravo Bueno" /></a></font></li>
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		<title>Software libre para una sociedad libre. Richard Stallman</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 17:59:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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Está disponible en pdf para bajar gratuitamente.
Richard Matthew Stallman (n. Manhattan, Nueva York, 16 de marzo de 1953), es un programador estadounidense y figura relevante del movimiento por el software libre en el mundo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Stallman

Richard Stallman
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<li style="text-align: left">Está disponible en pdf para bajar gratuitamente.</li>
<li style="text-align: left"><strong>Richard Matthew Stallman</strong> (n. Manhattan, Nueva York, 16 de marzo de 1953), es un programador estadounidense y figura relevante del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_del_software_libre" title="Movimiento del software libre">movimiento por el software libre</a> en el mundo.</li>
<li style="text-align: left">http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Stallman</li>
<li style="text-align: left"><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/richard-stallman.jpg" title="Richard Stallman"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/richard-stallman.jpg" alt="Richard Stallman" /></a></li>
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		<title>Drogas, investigación y libre albedrío. Por Eduard Casas Bertet</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 10:17:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[Barcelona, 13 de septiembre de 2009
Eduard Casas Bertet. Educador Social. President de GASS
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;
La siguiente opinión no tiene más aspiración que hacer un poco de fotografía personal de una situación, conjugando algunos datos, ya que hay tantos datos históricos que se podría escribir un análisis enciclopédico de porqué estamos donde estamos y qué sitio es ese [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Barcelona, 13 de septiembre de 2009<br />
<em>Eduard Casas Bertet. Educador Social. President de GASS</em><br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>La siguiente opinión no tiene más aspiración que hacer un poco de fotografía personal de una situación, conjugando algunos datos, ya que hay tantos datos históricos que se podría escribir un análisis enciclopédico de porqué estamos donde estamos y qué sitio es ese respecto a las drogas o psicoactivos altamente fiscalizados –mal llamados ilícitos–, la investigación y el libre albedrío.<br />
Lo primero que observo es que cuando se habla de substancias prohibidas o ilícitas se comete una imprecisión, ya que todas las substancias pueden ser legales: existe legalmente ayahuasca, heroína, cocaína, hoja de coca, MDMA, Ketamina, cannabis, etc. A lo que nos referimos cuando decimos prohibidas es a la dificultad de acceder a ellas, por ello debiéramos afinar la terminología refiriéndonos a substancias con un alto nivel de fiscalización o control dependiendo de la legislación y el país.<br />
Por otro lado, he tenido ocasión en los últimos años, de acercarme un poquito a algunas personas que trabajaban en la investigación de psicoactivos altamente fiscalizados y he observado algunas cuestiones:</p>
<p>1‐ Al parecer, en España, no hay demasiada inversión en investigación en general y menos en la que conlleva más dificultades burocráticas y legales.<br />
2‐ De los resultados de investigar psicoactivos altamente fiscalizados, no se suele esperar un beneficio cuantitativo inmediato (económico‐salud), quizás se espere algo más cualitativo, pero también más caro de aplicar, aunque probablemente más personalizado y humano.<br />
3‐ Los/as investigadores/as verbalizan que los trámites administrativos y las exigencias de seguridad son muy extensos y requieren de un gran esfuerzo para cubrirlos, tanto a nivel técnico como financiero.<br />
4‐ Las aprobaciones de las investigaciones, por comités de ética, recaen en instituciones altamente burocratizadas y totalmente condicionadas por una legislación internacional y nacional, con un carácter taxativo, rígido y, aunque no suene bien decirlo, moralista más que científico.<br />
5‐ Los investigadores parecen tener el propósito de que se pueda llegar algún día a aplicar terapéuticamente sus descubrimientos, pero también, en más ocasiones de las deseadas, se observa actitudes competitivas por alcanzar un prestigio científico que dificulta al propio propósito. Eso conlleva aceptar las reglas del juego por nefastas que sean, manifestándose en una actitud sumisa a las instituciones (de las que depende su trabajo) y un escaso activismo o reivindicación ante la realidad de las pocas posibilidades de aplicación de sus descubrimientos en el actual paradigma legal, moral y sanitario.</p>
<p>.<br />
Por ello, tengo la sensación de que no hay tanta investigación como sería deseable y eso, paradójicamente, se vuelve en contra de la salud pública. Además, cuando se produce el milagro de la autorización de una investigación con psicoactivos altamente fiscalizados, difícilmente el programa evoluciona a un protocolo integrado en la sanidad, porque, por favorables que sean los resultados y las conclusiones, se suele valorar que no son concluyentes y que se necesitan más datos e investigación.<br />
Esos datos podrían llegar si se protocolarizase, aunque fuese a pequeña escala, un programa fundamentado en algunas investigaciones favorables, pero no he observado demasiados ejemplos de eso ni con la heroína, ni con la cocaína, ni con el cannabis, ni con la ayahuasca, ni con el MDMA, ni con el GHB, ni con otros research chemicals. Los optimistas sostienen que hay que ir consiguiéndolo poco a poco y que se va avanzando, pero mi opinión es que es una cuestión cíclica que depende de escenarios políticomorales más que de evidencias científicas –en los años 60 también hubieron avances y se pararon durante décadas–. Los programas que consiguen ser pilotos son noticia actualmente y eso creo que es un mal indicador.<br />
También entiendo que hay un componente moral de los responsables de las instituciones sanitarias para no favorecer este tipo de investigaciones ni de programas, supongo que algunas preguntas sobrevuelan sus mentes: ¿es interesante para la sociedad que se anuncie que el MDMA o el cannabis puede ser terapéutico? ¿Lo entenderán las masas? ¿Se Recibirán críticas oportunistas de políticas conservadoras en forma de alarmismo social? ¿Se provocará un mensaje contraproducente o libertario al libre albedrío?<br />
Aquí se detecta un exceso de intereses partidistas y cierto paternalismo, o simplemente que se trata a la sociedad como incapaz o muy manipulable en la forma de entender estos mensajes. Aunque se podría reflexionar diferente si se planteara la siguiente cuestión: ¿Quién justificaría que el hábito de fumar es muy saludable porque existe nicotina terapéutica?<br />
Hoy en día hay muy pocos lugares donde se pueda ir legalmente a tomar substancias altamente fiscalizadas en tratamientos protocolarizados dentro de la sanidad pública (al margen de algunos dispositivos fuera de la red sanitaria), y los que hay, salvo alguna heroica excepción, suelen llevar la denominación de “programa piloto”.<br />
Por lo tanto, ya tenemos una explicación a la falta de investigación: no hay suficiente investigación porque es difícil de tramitar; no llegaran suficientes datos porque difícilmente se protocolarice un programa; hay un debate moral (en el cual los científicos participan en los dos bandos); y, como apuntaré seguidamente, un conflicto de intereses.<br />
Con otras substancias no clasificadas en las listas de estupefacientes de la Convención de Viena de 1961 y posteriores, se llega mucho antes al gran público desde la investigación. Aún así, se han producido situaciones indeseables que han hecho retirar ciertos medicamentos del mercado por reacciones adversas en la salud. Por lo tanto, si en substancias menos controladas ha habido problemas, supuestamente será más difícil mover a las otras, con la etiqueta de “peligrosas” o “dañinas”, de una forma ágil.</p>
<p>La cuestión es ¿quién y por qué puso esas etiquetas? Y aquí igual nos llevamos la primera sorpresa con la participación total del Departamento de Tesoro de USA y de algunos altos funcionarios evangelistas ultraortodoxos obsesionados por la ley, la moral y el orden. Los cuales diseñaron, durante los años 50, encabezados por el implacable comisionado contra la droga Harry J. Aslinger (S. Office of National Drug Control Policy), el paradigma moral y legal que actualmente nos rige de forma bastante acientífica e irracional, el cual fue aprobado por las Naciones Unidas en la Convenció Única de Estupefacientes de Viena de 1961, en plena guerra fría.</p>
<p>El tema del rendimiento económico y de salud también es vital: por ejemplo, con la vacuna de la Gripe A, el Ministerio de Sanidad español ha aprobado recientemente, vía relámpago, un estudio sobre 500 niñ@s, pero eso no impedirá que paralelamente se administre de forma protocolarizada la vacuna. Así, el medicamento se nutrirá de concluyentes datos para ser evaluado.<br />
Cabe señalar que el componente económico de administrar la vacuna al 60% de la población española no es despreciable. Por otro lado, se supone que evitará daños a una gran parte de la salud pública, porque la enfermedad que se quiere combatir con la vacuna ha sido clasificada como una epidemia. Aún así, hay muchas voces críticas con esta forma de proceder, ya que no está exenta de riesgos. Puede que se justifique la decisión de actuar así priorizando el asumir el riesgo de administrar la vacuna, con efectos no previstos, antes que el daño que pueda provocar la enfermedad. Cabría preguntarse qué interés ha conseguido clasificar así a dicha gripe y si, tirando del hilo, coincide con las farmacéuticas que fabrican las vacunas y que ayudan a pagar algunas campañas electorales. Este ejemplo representaría las antípodas de lo que pasa con las substancias controladas, no parece que se aplique demasiado control en administrar estas substancias.</p>
<p>Por lo tanto, el exceso de precauciones en las substancias psicoactivas altamente fiscalizadas se basa también, entre los otros motivos ya apuntados, en el miedo a dañar la salud de las personas y eso es por lo que se supone que velan las instituciones. Teóricamente todo parece en orden: hay substancias delicadas que merecen más atención y las instituciones controlan su acceso. Pero si se analizase desde otra óptica, quizás más cualitativa y antropológica, o se aceptase como evidencia científica las medicinas tradicionales/populares, o como autoridad a las personalidades científicas que avanzaron en el uso de psicoactivos, o se priorizase el derecho civil de consumir (asumiendo los riesgos y daños), o se entendiese que el daño que hubo con las substancias altamente fiscalizadas se debió a las condiciones de uso, más que a ellas mismas, quizás el marco legal podría cambiar y abrirse a un nuevo paradigma de investigación y de aplicación de la misma en programas públicos protocolarizados, o al menos de iniciativa privada no vetados, pero eso ¿es posible? Difícilmente. Se impone la perspectiva sanitaria, la cual tiene un incuestionable prestigio y se le atribuye una autoridad superior a las otras visiones. ¿Cuál es el problema? Las personas que llegan a la sanidad por consumo de drogas no son las que gestionan su hábito de forma no problemática, sino las que se les desbordó la situación, entonces, sin perspectiva de consumo no problemático, se confunde la parte con el todo y se proyecta que no hay consumo no problemático, entonces se fortalece la etiqueta de “dañino” que dará pié a todo un escenario de histeria contra las drogas en el que se resentirá también la investigación.<br />
Como propuse anteriormente, el cambio de escenario requiere dar un voto de confianza a las substancias altamente fiscalizadas, entendiendo que no fueron ellas las que provocaron las epidemias de abuso, sino las condiciones en las que se administraron (legalidad, intereses militares y económicos, precio, calidad, educación, sociedades de masas con altos índices de estrés y angustia, etc.). Para ese cambio de óptica se necesita entender la naturaleza profunda de la situación y, mediante una pedagogía social que ayude a una apertura de la opinión pública en estos temas, dotar de la confianza suficiente a quienes rigen las instituciones, que aprueban las investigaciones y que tanto se fijan en el barómetro de la opinión pública.</p>
<p>Entiendo que sería muy positivo para la investigación y para la mejora del diagnóstico del uso de drogas, empezar una nueva pedagogía que explique a la sociedad el beneficio cualitativo y humano de que una mujer con estrés post traumático por violación sexual, consiga mejores resultados terapéuticos utilizando el éxtasis; o que un enfermo terminal de cáncer pueda encajar mejor su destino mediante una experiencia con LSD; o que una persona con un hábito destructivo hacia las substancias pueda mejorar su diagnóstico mediante un tratamiento con ayahuasca o heroína; etc.</p>
<p>También debiera ser conjugable con dicha pedagogía, la defensa de que un acceso menos taxativo a las substancias es clave, para que los usuarios de drogas no se deterioren tanto por las pésimas condiciones de sus consumos; o que la promoción del uso tradicional de la hoja de coca sería una buena estrategia preventiva de un uso abusivo de la cocaína. Pero precisamente es en ese punto del debate donde aparecen más dificultades en integrar a las substancias de una forma normalizada. Aquí está el punto de la discordia, donde hace que se decida establecer jerarquías de quien debe decidir y, por ese motivo, también los científicos contrarios al libre consumo, acaban sufriendo en sus propias carnes las fronteras taxativas impuestas por las autoridades sanitarias más conservadores que dificultarán su trabajo.</p>
<p>En síntesis, el político será quien finalmente autorice o desautorice una investigación o un programa terapéutico, es decir, el mismo que debe su cargo a la opinión pública. El libre consumo devendría un aliado de la ciencia y de la política si se entendiese como menos problemático que el taxativo, pero mientras siga la guerra contra las drogas, no se prevé fluidez en conseguir más investigación y, paralelamente, menos daños provocados por un consumo libre, que sufren tanto consumidores como familias como la sociedad.</p>
<p>Actualmente esa pedagogía la podría encabezar la sociedad civil, pero, por motivos estratégicos, es decir, de acceso a los recursos económicos que aportan principalmente las administraciones públicas, he observado con decepción que prefieren mirar hacia otro lado y sobrevivir como organizaciones subvencionadas. Pero no todo está perdido, existen algunas organizaciones, como LEAP, Law Enforcement Against Prohibition, cuya claridad ideológica es reveladora. La forman policías, fiscales, agentes antinarcóticos, jueces, etc., que, después de haber participado activamente en la guerra contra las drogas, llegan a la conclusión de que, como los veteranos de Vietnam, se trata de una guerra absurda, contraproducente y en la que todos pierden, exceptuando a las armamentísticas y los narcotraficantes respectivamente. Defienden la desclasificación de las substancias altamente fiscalizadas para poder acabar con las mafias y la marginalidad del consumo y, si hubiese un acceso más libre a las mismas que no obligase a delinquir, ¿no sería más fácil poder investigar?</p>
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		<title>JUAN ANTONIO CALISE JARDEL (1983-2007)</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 14:06:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Generales]]></category>

		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<category><![CDATA[Juan Antonio Calise]]></category>

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		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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Juan Antonio Calise nació el 22 de Mayo de 1983 a las 3,30 hs. de la madrugada, en la ciudad de Mendoza, capital (Argentina). Realizó su jardín de infantes en Instituto Nadino y, tras la mudanza familiar a Vistalba, estudió en el Instituto San Pablo de Luján, en el colegio Ing. J. Krausse, y en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan0.jpg" title="Juan0"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan0.jpg" alt="Juan0" /></a></p>
<p>Juan Antonio Calise nació el 22 de Mayo de 1983 a las 3,30 hs. de la madrugada, en la ciudad de Mendoza, capital (Argentina). Realizó su jardín de infantes en Instituto Nadino y, tras la mudanza familiar a Vistalba, estudió en el Instituto San Pablo de Luján, en el colegio Ing. J. Krausse, y en el Nacional A. Álvarez, donde obtuvo su Bachillerato.<br />
Posteriormente cursó un año y medio en Esc. Hotelería, y cuatro años de Psicología en Universidad de San Luis, carrera que dejó para realizar un viaje de profundas experiencias. De regreso a Mendoza, manifestó entusiasmo por nuevos rumbos e inquietudes por las lenguas orientales y las medicinas alternativas.<br />
Noctámbulo por naturaleza desde muy niño, cuando entró al mundo escolar descubrió el mundo de los libros y aprendió a disfrutar hasta tarde de la lectura. De carácter melancólico, alegre, sensible y buena onda (geminiano típico, dicen los que entienden), traslucía sus caras y contracaras. Amigo de las causas justas, del arte y del encuentro con el ser humano, supo ignorar y romper muchas de las fronteras neciamente inventadas por los que dividen.<br />
Intentando su propio camino integrado al Todo, soltó finalmente amarras y apegos, buscando su Itaca, su tierra preciosa, el 17 de Setiembre del 2007.<br />
Quienes lo conocimos, lo tuvimos y disfrutamos, lo extrañaremos mucho siempre, deseándole haber encontrado la tierra prometida y un feliz viaje.</p>
<p>Silvina</p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan4.jpg" title="Juan4"> </a><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan4.jpg" title="Juan4"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan4.thumbnail.jpg" alt="Juan4" />          </a><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan3.jpg" title="Juan3"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan3.thumbnail.jpg" alt="Juan3" /></a></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>POESÍAS de Juan Antonio</strong></p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan2.jpg" title="Juan2"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan2.thumbnail.jpg" alt="Juan2" /></a></p>
<p>Me voy y no sé adónde es que parto.<br />
Este viaje lo hago sin irme, dentro<br />
de un aula de hule, en una universidad<br />
de presidiarios. Escapo como el alcanfor,<br />
convirtiéndome en vapor. Se alejan mis<br />
humores, mis ojos se dejan cerrar,<br />
es el impulso del sueño que intenta<br />
que sueñe y me propone un cansancio<br />
absoluto, es decir, uno que resista<br />
los embates de la risa, el alcohol y<br />
los amigos, para que no pueda<br />
reaccionar ya más.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>De dónde se desprende tanta palabra!<br />
y tanta palabra alegre, dolorida, reumática;<br />
de dónde se desprende tanta destrucción<br />
y en la misma bandeja tanta creación,<br />
esta ilusión que nos pretendemos.<br />
O no se nos desprende&#8230;<br />
sino que se nos prende!</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Las ilusiones son como espejos que brotan<br />
de la tierra y corren el riesgo de quebrarse<br />
y no ser mas que pequeños cristales<br />
que ya no reflejan sino que encandilan.<br />
¡Ay de los que el destino les ha dotado de<br />
ojos demasiado sensibles a tanto vidrio incandescente!<br />
Una llama incandescente llegaremos a ser,<br />
y quien busque nuestras cenizas no encontrará<br />
mas que quemaduras en su piel.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>No vamos ni venimos, simplemente<br />
nos encendemos y agotamos.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Será que los destinos individuales de cada ser<br />
son siempre tan imprecisos,<br />
tan fácilmente olvidables.<br />
Hay algo que escapándose y oculto en las<br />
tinieblas del día no puedo dejar de reconocer.<br />
Hay algo nefasto recorriendo mi cuerpo,<br />
no es nicotina, ni yagé; es tal vez<br />
un deseo o una superstición, un misterio<br />
indescifrable intentando una angustia amarga.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Pensar la existencia de Dios es tan terrible<br />
como pensar su ausencia. Lo primero<br />
le hace a uno anhelar la muerte<br />
(al menos al nostálgico). Y lo segundo,<br />
a rechazarla ferozmente, como la alegre<br />
crueldad de aquellos que experimentan al vivir<br />
una insatisfacción infinita.<br />
Cuando el éxtasis se oculta, una ceguera<br />
abismal empaña nuestro espíritu.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>La razón de nuestro destino se desvanece<br />
cuando se encuentra cara a cara con el<br />
sinsentido que acecha en las esquinas.<br />
Será cierto que todo es mentira?<br />
Hay sombras ocultando bellamente una luz<br />
o un algo al final de cada muerte, de cada<br />
misterio. Es esa misma belleza la que nos lleva<br />
a desear salvajemente su destrucción.<br />
Es ese amor anhelado el que nos impulsa a<br />
dar un paso más allá, más allá de todo,<br />
más allá hacia la muerte, para luego despertar<br />
duramente algunos escasos segundos en paz<br />
con ella, sin miedos, y rebosantes de alegría,<br />
ante esa fugaz visión de tanto vacío que<br />
estamos hechos.<br />
Y luego perfidia, solo perfidia.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>INCOMUNICACION<br />
Si pudiera encontrar las palabras justas,<br />
si todo se resumiera en una palabra.<br />
Es demasiado duro, demasiado triste que<br />
una palabra te acorrale; es diferente.<br />
La palabra me desespera, la quiero,<br />
la odio, la detesto, me dan ganas<br />
de poder profanarla; siento vergüenza,<br />
la culpa no me deja dormir y el insomnio<br />
se apodera de mí.<br />
Y la respeto&#8230; la cobijo, pero tengo la<br />
seguridad de que en realidad ella me<br />
cobija a mi&#8230; y yo frágil, me someto.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Las atmósferas se subvierten en mundos<br />
de particularidades callosas.<br />
Un punto se asemeja más a la eternidad,<br />
y lo eterno mismo no es más que puro azar.<br />
El destino con toda la dulzura de la fortuna<br />
infinitamente perdida en un juego de cartas<br />
sin manos que repartan, se presentifica<br />
omnipotente, en cada punto con forma de callo,<br />
por siempre limado y vuelto a limar.<br />
El mundo desaparece, las atmósferas elevan<br />
anclas, encallan, se mezclan, giran<br />
hasta desvanecer.<br />
Cuerpo fugitivo-cuerpo carne<br />
La vida termina cuando el punto<br />
se vuelve tramo. Aún así la carne<br />
camina, el bicho la pica. Punto aparte.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>LÁGRIMAS<br />
¡Ahí vienen! No se dejan ver<br />
las puedo sin embargo mirar;<br />
lo sé porque me sienten.<br />
No se dejan estar<br />
no se dejan caer;<br />
han pasado por mi rostro ya<br />
me han herido al pasar.<br />
Aun así, las siento cascabelear,<br />
las siento llegar.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>¡Mueran otra vez!<br />
¡Déjenme en paz!<br />
¡Malditos están!<br />
¡No me hagan odiarlos!<br />
¡Malditos están!<br />
¡Sé lo que son!<br />
Fantasmas sin domar,<br />
sombras por llegar, sombras por andar.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Marchitas las margaritas, ni la razón queda.<br />
El gusto amargo del sol,<br />
la sombra espesa del alma,<br />
la sonrisa hipócrita del corazón,<br />
el cuerpo mercenario de la realidad.<br />
Todo se desvanece al pasar el color<br />
de lo marchito por los pétalos del amor.<br />
El gris cansancio, el orden del caos,<br />
se asemejan al velo pesado de la<br />
belleza desvanecida.<br />
Entre suspiros y anhelos<br />
me dejo,<br />
pobre,<br />
solo,<br />
inmóvil,<br />
sombrío.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Arbustos inconscientes, laberintos filosos,<br />
el resplandor estático del amanecer.<br />
Colores lustrosos, las nubes se encargan<br />
de protegerlos de la eternidad de las 7pm.<br />
Cascadas de afecto sin realizar,<br />
una muerte menos, consuelo que atormenta.<br />
Vacío el canal a chapotear sin parar,<br />
que el caudal detenido trae la dicha angelical<br />
y te sustrae del tiempo de amar y de odiar.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>LA PALABRA<br />
Hoy es uno de esos estados, una atmósfera conocida.<br />
Toda palabra suena petulante, cada sonido<br />
asquerosamente lineal.<br />
Empero, pero, acaso, algún martirio acosador,<br />
carne roja desbastándose, por cosas sufridas,<br />
pedantes, castigantes y gigantes.<br />
Perdido así estuve recién marchando veloz,<br />
el miedo a mi lado, mirándome a la cara,<br />
clavándome despiadadamente su verdad soñada.<br />
Con ellas a mi lado, dejándome asolado<br />
en esa mudez, ese vaivén, con esta estrechez,<br />
solo y sola me ha dejado, sin dejarme escuchar<br />
ni decir con cándida voz febril, esa potencia pueril.<br />
Estas son solo vergüenza, solo mentir, solo el<br />
desecho real y material, prefabricada de<br />
conciencia infantil, esbozo de una posible<br />
perdición en la soledad oscura del porvenir<br />
pleno de sentido, sin sentir amor, siempre.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Sé que sólo abrazo una cascara de nuez podrida por dentro.<br />
Sé que nunca entenderás aunque caricias te ablanden.<br />
Sé que te pierdo a cada momento<br />
a pesar de que crees conquistarme.<br />
Esa sonrisa no llegará, tu mirada no hablará,<br />
y si me quiebro entera ante tí, sé que sólo conseguiré<br />
un instante más, una sonrisa torcida, un vacío destellar<br />
de tu mirada perdida al garchar.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Dudo que algo se pueda decir. No es que no haya dicho nada,<br />
simplemente he intentado arduamente decir demasiado,<br />
advirtiendo solapadamente lo mucho de lo vanal de mis intentos.<br />
Todo está dicho de antemano y no hay nada que hacer.<br />
El contenido es la peor de las ilusiones, sólo las formas<br />
estéticas y artísticas valen de ser profundizadas.<br />
¿Qué puedo decir de la ayahuasca que no traicione la experiencia,<br />
o que no trate de convencer de que en última instancia es medicinal,<br />
terapéutica, hedonista, vivificante, afrodisíaca&#8230;?<br />
¿Es que acaso no es medicinal ni terapéutica?<br />
No, es todo y nada a la vez. Es toda la sangre de la humanidad,<br />
con sus vetas y colores, los del cosmos entero, la sangre de los animales,<br />
de los alienígenas y la sangre seca de las rocas y montañas.<br />
Es la sangre eléctrica de un átomo y la sangre camaleónica del HIV.<br />
Contiene todas las sabidurías del universo, y sin embargo<br />
no se atreve a ser; no dice nada, ni se desdice, ni escribe, ni habla.<br />
Se oculta infinitamente de ilusión en ilusión, de rostro en rostro.<br />
Sin dejarse ser, sin limitarse; sólo gozando de lo ingozable,<br />
de lo prohibido, de lo cercano, de lo más cercano.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan8.jpg" title="Juan8"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan8.thumbnail.jpg" alt="Juan8" /></a></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>TOSTADAS EN EL HOTEL INCA</strong></p>
<p>Hacer una tostada. Nada importante. Nada interesante. Sin embargo en el hotel Inca es indispensable. En días de verano los 37 huéspedes del Inca esperan satisfechos el desayuno en el comedor. Este consta de 2 media lunas, dos tostadas y dos tortitas, café con leche, té negro o yerbita. Sin embargo preparar las tostadas constituye treinta desesperantes minutos de esclavitud y sometimiento al arbitrio de un hornito de treinta centímetros por treinta, sostenido por cuatro patas de metal de medio metro de altura. Hacer tostadas demanda mucha imaginación.<br />
Así otros mundos me llaman al sueño como los fantasmas al olvido. El casi imperceptible humo de las hogueras que intentan proteger de las heladas los cultivos perdidos en la inmensidad de la selva. La tortuosa naturaleza enloquecida de variedad y verde impenetrable. Camionetas que pasean en la oscuridad de un mundo ajeno y extraño, esquivando charcos y zigzagueando por curvas desesperantemente idénticas. Los movimientos gozosos del conductor salido de video juegos.<br />
En esos treinta minutos, la vida se deja palpar y me estremezco al considerar la presencia del tiempo, tan estable, tan radical, tan pesadamente consistente. El tiempo se transforma en plomo. Es como si fuese un artificio de la alquimia, magia negra o voodoo. El escape lo encuentro a veces. Sé que esta al alcance de mi bolsillo.  Al ver el pan envuelto en la grosera bolsa de plástico reposando sobre la mesa de la cocina, un escalofrío me sacude de pronto y, convencido de mi deber, me lanzo a mi tarea nocturna. Inhalo profundo, contengo la respiración con frescura. Tomo la bolsa de pan, la abro y contemplo las tiras de francés que se me hacen cadenas a punto de apresarme. Me doy cuenta de que no tengo cuchillo, ni la tabla de plástico de cocina preocupada por la higiene. No estoy seguro, pero por las dudas tanteo mi pantalón. Luego del suspiro que tranquiliza mi memoria, abro el cajón de la mesada y elijo entre dos desafilados cuchillos. Busco la tabla, que generalmente está en una pieza contigua a la cocina, sobre una heladera que todavía no sé lo que contiene, y que no me interesa saberlo en absoluto. Me tomo unos minutos y algunas de más, y la traslado hasta la mesa. Tomo una tira de pan con la mano izquierda y con la derecha el cuchillo de mango naranja y dientes apretados, sin filo. Y empieza el verdadero tormento.<br />
Es el poderoso sentimiento de llevar una empresa destinada a combatir la muerte con la muerte, la soledad con la soledad, el sueño con el sueño. Los estruendos en las fábricas. Las balas de plata. El silencioso odio y descreída pasión. Blancas almohadas que destinan el destino. Una espera sin escándalo ni quimeras de salvación, ni de encuentros teológicos, ni moral represora. Solo blancas almohadas en lechos verdes y una ética del encuentro afortunado con el precioso cuerpo extraño.<br />
Automáticamente mis brazos y mis hombros, se despliegan como las extremidades de una máquina que repite movimientos sin cesar y de manera programada. Le corto el culito a la punta de la tira, y comienzo a darle tajadas de puro odio. Pero lo hago con el mayor cuidado, con una determinación que a veces me asusta, e insiste en la perfecta proporción de las primeras muestras de rodajas. Ocho milímetros. La justa tostada. La perfecta tajada.<br />
Un traje blanco impecable lo viste de alegoría. Tiene los ojos perdidos y lejanos de aquel que sabe que lleva consigo la responsabilidad de sostener  pacto con el diablo. Conoce su destino, ha visto a su verdugo, es su amigo su mano derecha, su sombra, su réplica y su empleado<br />
A razón de seis cuchilladas por rodaja, descompongo la línea que rebano con tanta precaución. Una tras otra, caen horizontalmente formando un conjunto de futuras tostadas que se apilan a cuarenta y cinco grados desde el extremo derecho de la tabla hacia el izquierdo, a medida que destrozo el pan para transformarlo en futura energía humana, la imprescindible para comenzar un día digno de discovery helth. La tira completa no cabe en la tabla, así es que, cuando ya no entran mas rodajas en ella, sigo cortándolas, haciendo otra fila por debajo de la anterior. Pero antes de bajar escalones, me sueno la nariz que a esta altura ya no la controlo y siento que ocupa la mitad de mi cuerpo y aunque no lo quiera y trate de contenerme sé que otra no hay. El último trozo de pan es el más irritante y el que da más trabajo. Así es que, me toqueteo el bolsillo derecho, recapacito y tomo aire nuevamente, bien inclinado sobre la mesa.<br />
Es el traidor engolosinado, el que marca los pasos del jefe y conoce muy bien a su sastre: ya se ha hecho tomar las medidas de su futura estampa, ya se ha visto trajeado en el espejo sin encontrar más que un rostro. Se encuentran a solas en el depósito. Ninguno baja la mirada. Se reconocen en el otro. Comprenden el instante. Ninguno de los dos retrocede sabiendo lo inevitable del resultado. El jefe no se deja traicionar pero reconoce con solemnidad y sin desenfreno el momento del fin. Ya lo ha vivido. Vio el fuego que brotaba de los antiguos depósitos de cocaína que quemó, como símbolo de superioridad y anuncio de su llegada al poder, luego de haberle dado muerte a su antiguo amigo. Volvió a sentir la sangre derramada del jefe, del amigo, la lúcida  desesperación de la grandeza, la nariz hinchada de vanidad, los pulmones sedientos de poder, el cuerpo destrozado de soledad consumada, la resignación del tiempo detenido, el futuro comprendido, su muerte anunciada en el cuerpo baleado de su doble asesinado.<br />
Pienso que se debe a que es la extremidad que más alejada esta de la boca de la bolsa y conserva más humedad que la otra punta de la baguette. Cuando me acerco a esta parte de la geografía de la materia harinosa, comienzo a notar que, para sostenerla, debo hacer mas fuerza y el pan se comprime haciendo muy difícil el rebanado. Por otro lado, el diámetro final de la tostada se reduce y en cambio el grosor aumenta y es mucho más jodido hacer que la feta no se reduzca a miga sin forma. Dos tiras completan el espacio de la tabla. Me sueno la nariz.<br />
El instante de su muerte le basta para comprender que no había duelo alguno, no se encontraban dos cuerpos enfrentados disputando por la vida. Su amigo, traidor, mano derecha, amante de sus mujeres, su confidente y verdugo eran con él, uno. Se supo muerto y resucitado. Ardió el depósito de los sueños barriales, el centro de los corazones en fuga y la desesperanza. Nada cambió a pesar que la historia se fundió en un instante. Las distancias no se acortaron ni se ensancharon. Pero el humo de las hogueras se sintió en un débil sueño a miles de kilómetros de distancia en forma de suaves reminiscencias que aplacan el tedio de vidas perdidas en labores y obras sin sentido ni fin.<br />
Luego de haber rebanado las dos tiras de pan francés hasta convertirlas en futuras tostadas y después de haberlas colocado en la parrilla y la parrilla en el horno, espero. A las baguettes ya no recuerdo, las rebanadas de pan ya no cuento, al cuchillo sin filo ya no lo sostengo, el horno me es indiferente y a mi napia no siento. Ya no distingo la distancia entre el sueño y la realidad pero reconozco, mientras espero que se hornee el pan, cómo los tiempos se funden y todo se comprende en un suave movimiento de la vida a la muerte y viceversa y siento el humo de las hogueras en las plantaciones y el humo del depósito incendiado por el nuevo dirigente del olfato de todos los adictos alrededor del mundo. Bruscamente me despierto del trance y corro del sillón a la cocina, y saco del horno las tostadas quemadas y duramente vuelvo a comenzar.</p>
<p>juan</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan5.jpg" title="Juan5"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan5.thumbnail.jpg" alt="Juan5" /></a></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><strong>PARA VOS JUAN, MI HIJO Y MI GUÍA</strong><br />
<em><strong>Por Silvina Jardel</strong></em></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Duele el simple respirar, las palabras que no fueron,<br />
y las dichas que no debieron ser, lo más simple,<br />
el cocinar, tener hambre, el seguir, vivir&#8230;<br />
Tanto amor, y a la vez tanto sufrimiento escondido<br />
ahí dentro, todo el tiempo.<br />
Me sostiene lo que fuiste, intentando la esperanza<br />
cada día, repartiendo tu alegría en cada vida,<br />
Buscando el amor puro, eso que eras, lo sabías?<br />
en cada uno y en cada tierra compartida.<br />
Desechando el conformarnos, lo mediocre, la perfidia,<br />
el resignarnos o regodearnos en lo vano, tan humano!<br />
Dispusiste no seguir en este cuento, buscar otro camino<br />
y la calma en algún sitio; y la libertad tan deseada,<br />
sin fronteras de ningún tipo.<br />
Ojalá que en el fin de tu desespero, hayas partido<br />
a ese inicio muy tranquilo, encontrando la luz que<br />
te guiará hacia la PAZ, final ansiado, que te has<br />
ganado por tus sinceros desvelos terrenos.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Cada uno es una locura diferente y única;<br />
mendigando amor, sin adentrarnos, luchando<br />
necia y superficialmente en el intento.<br />
Vamos como avanzando, saltando, retrocediendo<br />
niveles, como encerrados en un juego,<br />
en estas cáscaras que somos, en esto que vemos,<br />
sin ver ni atender al que observa dentro nuestro.<br />
Actuando bien y mal, vamos dejando estela;<br />
huellas profundas en nosotros y otros;<br />
absorbiendo y destellando chispas a cada paso,<br />
queriendo a veces mejorar algo,<br />
penitenciando al perverso mago<br />
y buscando al viejo sabio.<br />
Dificil se hace marchar tan a destiempo,<br />
recayendo en el olvido y en el reclamo,<br />
esperando que finalmente el amor nos atrape<br />
y no nos suelte, ni soltarlo!<br />
Comprender más y mejor y desear el cambio<br />
llevará a comenzar a practicarlo?<br />
Despertando finalmente, y tal vez juntos<br />
al unísono, norte, sur, este y oeste<br />
haciendo un click, el primer paso podamos dar,<br />
sujetando al ego, y al amor desatar!</p>
<p><a href="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan1.jpg" title="Juan1"><img src="http://www.diogenes-editorial.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/juan1.jpg" alt="Juan1" /></a></p>
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